
La mayor parte de los jugadores de League of Legends tienen como objetivo principal subir de rango en partidas clasificatorias. Aumentar nuestro rango supone enfrentarnos a oponentes más hábiles y tener compañeros más exigentes, lo que crea un AMBIENTE MUCHO MÁS TENSO y causa que el juego muestre esa mala fama de «comunidad tóxica» que le acompaña desde hace años. Así son las cosas, al menos, desde el punto de vista de un usuario que quiso compartir su historia con el resto de los fans y que consideró que este era el único juego en el que SE ARREPENTÍA DE HABER MEJORADO.
Un problema que no sólo ocurre en Legue of Legends
Solía jugar League of Legends para divertirme y siempre estaba entre Oro y Platino. Ahora he tenido algo más de tiempo libre, me he tomado el juego de forma más seria y he llegado a Diamante». La experiencia, sin embargo, NO HA SIDO NADA POSITIVA, «Vaya como me arrepiento. En mis partidas en Oro tenía gente mucho más tranquila y era raro que alguien viniese a arruinarlo todo. Ni siquiera llegaba a entender por qué la gente decía que el juego era tan tóxico. Sin embargo, resulta que cuanto más rango tienes más locos te vas a encontrar».
La jugadora también aseguraba que los malos modales en el chat de League of Legends están presentes en casi todos los rangos del juego y que el problema estaba, sobre todo, en la CANTIDAD DE USUARIOS QUE PIERDEN PARTIDAS A PROPÓSITO. «Creo que se debe a que los jugadores entre Bronce y Oro o Platino son ‘casuals’ que juegan de vez en cuando. Del tipo de dos o tres partidas al salir del trabajo y ni siquiera se preocupan de conseguir un rango superior. Tiene sentido que cuanto más alto sea el rango más competitiva sea la gente, pero no esperaba que fuera tan exagerado».
La mayoría de los usuarios LE DIERON LA RAZÓN A LA JUGADORA que compartía la historia. «Todo el mundo piensa que, conforme subes de rango, la calidad de las partidas aumenta. En realidad, lo que aumenta es la fragilidad y el ego de tus compañeros», decía otro usuario.
Lo cierto es que las partidas clasificatorias son bastante complicadas de tratar. Por un lado ofrecen la posibilidad de establecer objetivos a largo plazo y una experiencia de juego igualada y competitiva. Por otra parte, cada derrota se siente como un paso atrás y puede resultar más frustrante de lo normal.